Las especialidades en Redes Sociales: Community Manager , Social Media Strategist y Social Media Analyst.

Según la Asociación Española de Responsables de Comunidades Online, AERCO, un Community Manager es “aquella persona encargada/responsable de sostener, acrecentar y, en cierta forma, defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital, gracias al conocimiento de las necesidades y los planteamientos estratégicos de la organización y los intereses de los clientes. Conoce los objetivos y actúa en consecuencia para conseguirlos […] Es aquella persona que preserva la identidad digital de la compañía.”

Si bien en muchas empresas (tanto grandes como pymes) los puestos de Community Manager y Social Media Strategist se encuentran unidos en una misma figura profesional por cuestiones de presupuesto o de desconocimiento de dichos conceptos por parte de la dirección de la compañía, se trata de dos especialidades diferentes y con distintas funciones.

En una primera aproximación a una definición adecuada, podríamos decir que el Community Manager, como ejecutor, se encargaría de llevar a cabo las estrategias propuestas por el Social Media Strategist, que sería el encargado de ir redefiniendo dichas acciones a poner en práctica en función del continuo análisis y monitorización de resultados.

En un grado de diferenciación mayor dentro de lo que podría ser el departamento de marketing digital o incluso de social media de una empresa, podríamos también encontrar la figura del Social Media Analyst, encargado de planificar los distintos medios (sociales) en los que la acción de la compañía tendrá que estar presente, desde un profundo conocimiento de su funcionamiento y sus posibilidades.

En definitiva, los conocimientos básicos de los tres perfiles serán similares, siendo el matiz la especialización en las distintas funciones del marketing digital. Cabe esperar, de cara a un futuro próximo y como resultado de la creciente oferta formativa en el sector, una mayor adecuación de dichos perfiles a las necesidades de cada compañía. Hasta entonces, debemos seguir formando y evangelizando a las empresas en un medio, la red, en el que resulta imprescindible estar presente. “Aunque tú no estés, seguro que alguien está hablando de ti”: ¿Prefieres que lo hagan a tus espaldas?

Entrada modificada a partir de la originalmente publicada por Rubén Vázquez en El Trabajador 2.0.

Aunque ya queda poco para que se termine, he tenido la grandísima suerte de cursar el Máster Community Manager de CEDECO Centro de formación. El concepto ‘aprendizaje’ se queda muy corto para describir la profundidad de un temario ambicioso pero muy completo en todo lo que rodea a la situación actual del marketing digital. Un 10 para el centro, para el máster y sus contenidos, para los profesores, y por supuesto para mis compañeros.

Rubén Vázquez.

La Web 3.0, definición y ejemplos

Por todos es sabido que el concepto de evolución tecnológica ha cambiado desde la aparición de Internet. Se trata de un medio en constante cambio y mejora, del que no podemos alejarnos mucho sin caer en la obsolescencia.

Estimación de la evolución de la Red 1980-2030

Estimación de la evolución de la Red 1980-2030

Si empezamos por los tiempos de la popularización de Internet, nos encontramos con aquella primera World Wide Web, a la que ahora llamamos Web 1.0 y que mostraba poco más que un escaparate. La implementación del llamado Social Media y la posibilidad de compartir y crear desde cualquier lugar del mundo con tan solo disponer de una conexión a la Red, dieron lugar a la Web 2.0, democratizando la comunicación y haciéndola inmediata para sus usuarios.

Según los expertos, será en la década actual cuando despunte esa Web 3.0 de la que seguro que ya todos hemos oído hablar. La pregunta es, ¿sabemos de qué se trata?

Una posible definición de Web 3.0 sería la siguiente: Aquellas plataformas o herramientas online que no sólo permiten la conversación e interacción entre sus usuarios, sino que además son capaces de actuar de forma proactiva.

La Web 3.0 usa Internet para conectar información. Hace la Web más inteligente, teniendo en cuenta nuestros gustos, preferencias, hábitos e incluso el contexto. Páginas capaces de comunicarse con otras páginas mediante el lenguaje natural, dando lugar a esa llamada Web Semántica.

¿Inteligencia artificial? ¿Software capaz de comprender el lenguaje humano? La respuesta es sí, todo eso y seguramente mucho más. En definitiva y una vez más, la tecnología al servicio del bienestar y del acceso a la información.

Los primeros ejemplos de Web 3.0 que podemos encontrar actualmente están orientados a nuevas funcionalidades en buscadores. Estos son algunos de ellos:

Quintura: Buscador generalista que sugiere en forma de nube de tags términos relacionados que pueden ayudar a afinar tu búsqueda.

The WebBrain: Muestra mapas de ideas relacionados con los términos de tu búsqueda.

Retrievr: Buscador de imágenes en Flickr que permite buscar mediante un boceto o subiendo una imagen local.

Entrada originalmente publicada por Rubén Vázquez en El Trabajador 2.0, blog de CEDECO Centro de formación.

Ya lo sé, ya, estaba tardando… ¡Prometo actualizar un poco más, aunque sea reciclando como hoy!
Rubén Vázquez.

Las relaciones sociales en el 2.0 + Pastora, ‘Mi generación’

La semana pasada, caminando hacia las clases del Master que estoy cursando, le daba vueltas a una idea. ¿Qué ha pasado con las relaciones sociales tras esta revolución del 2.0? El destino y la casualidad, disfrazados de modo de reproducción aleatorio en mi iPhone, hicieron el resto al ponerme esta canción del nuevo disco de Pastora en la que aún no me había fijado mucho.

“¿Cuál es mi generación? Esa que creció delante de la televisión. Pasamos de pantalla verde a un mundo en color, y parece que tu vida quepa en tu ordenador”

Antes de nada, que conste que cierro el círculo del objeto de estudio a los usuarios de redes sociales, que soy consciente de que aún queda mucha gente ajena a todo esto y para la que su entorno puede no haber cambiado ni un ápice. En mi caso personal, estoy “rodeado de 2.0” por todas partes, y creo que el mundo es bastante diferente a cómo era hace unos años: Tenemos dispositivos, redes y aplicaciones de lo más útil, pero que como todo, tienen sus consecuencias. ¿Tu vida cabe en tu smartphone? Háztelo mirar.
Vivimos conectados a redes instantáneas que nos permiten estar al tanto de lo que pasa a nuestro alrededor, de lo que hacen o dejan de hacer nuestros amigos, con quiénes hablan más y menos, sus gustos, etc. Si bien esto nos permite conocer a fondo a una persona, lo hacemos de manera completamente pasiva. Por ejemplo, más de una vez me he encontrado en cualquiera de los papeles de conversaciones como “-¿Qué sabes de Fulanito? -Pues hace un mes que no hablamos, pero ha actualizado su estado de Facebook, así que estará bien.”, o “-¿Has hablado con Nosequién? -No, pero ha puesto en Foursquare que está con Tal y con Cual en Nosedónde.”. Más de una vez y más de dos, y seguro que no soy el único.

“¿Quién podía imaginarse que tanta velocidad sea fruto del desastre de quien quiso todo? ¿Quién podía imaginarse que tanta velocidad nunca evite este desastre de llegar sin disfrutar? […] De repente prefieres sumar, pero hay días que las restas deben mucho más”

Nos hemos acostumbrado a la velocidad y a tenerlo todo. Cantidad frente a calidad. Lo queremos todo y lo queremos ya, incluyendo a nuestras amistades, pareja o lo que sea. Así de rápido y de abundante, sin darnos cuenta de que cuando algo se va al cuerno, duele exactamente igual que antes de que todo esto existiera. Por otra parte, tenemos que darnos cuenta de que toda la prisa que nos damos nosotros es la misma que se están dando los demás a nuestro alrededor… Que quede claro lo siguiente:

“¿Cuál es mi generación? ¿La que vive el compromiso mientras dure la pasión? Y si te andas por las ramas viene otro que es mejor, y si quieres que ser canalla tienes más de una ocasión…”

En fin, que igual puedo haberme pasado con el tono negativo del artículo. No sé hasta qué punto es correcto abrir un blog sobre Social Media y empezar hablando de la cara negativa y malísima de todo. Se pone uno a escribir y se emociona, ha salido así. Que igual se me ha ido la cabeza y no estáis de acuerdo, vaya. Pero eso sí, creo que hay que tener presente que esto está cambiando, y está en nuestras manos adaptarnos y conseguir que funcione. Que no se nos olvide disfrutar del camino, ir despacio, y seguir en contacto con todo igual que antes, eso sí, si la ocasión lo permite, no dudes en ser canalla, que igual alguien corre más y no vaya a ser que te gane. En resumen: ¡Que tengáis cuidaíco!

Si todavía no has escuchado lo nuevo de Pastora, “Un viaje en noria”, lo tienes en Spotify.
Si quieres estar al tanto de lo último de la banda, entérate en Pastora de Lujo, el blog de @MikeStenmarck.

Rubén Vázquez.