Las relaciones sociales en el 2.0 + Pastora, ‘Mi generación’

La semana pasada, caminando hacia las clases del Master que estoy cursando, le daba vueltas a una idea. ¿Qué ha pasado con las relaciones sociales tras esta revolución del 2.0? El destino y la casualidad, disfrazados de modo de reproducción aleatorio en mi iPhone, hicieron el resto al ponerme esta canción del nuevo disco de Pastora en la que aún no me había fijado mucho.

“¿Cuál es mi generación? Esa que creció delante de la televisión. Pasamos de pantalla verde a un mundo en color, y parece que tu vida quepa en tu ordenador”

Antes de nada, que conste que cierro el círculo del objeto de estudio a los usuarios de redes sociales, que soy consciente de que aún queda mucha gente ajena a todo esto y para la que su entorno puede no haber cambiado ni un ápice. En mi caso personal, estoy “rodeado de 2.0” por todas partes, y creo que el mundo es bastante diferente a cómo era hace unos años: Tenemos dispositivos, redes y aplicaciones de lo más útil, pero que como todo, tienen sus consecuencias. ¿Tu vida cabe en tu smartphone? Háztelo mirar.
Vivimos conectados a redes instantáneas que nos permiten estar al tanto de lo que pasa a nuestro alrededor, de lo que hacen o dejan de hacer nuestros amigos, con quiénes hablan más y menos, sus gustos, etc. Si bien esto nos permite conocer a fondo a una persona, lo hacemos de manera completamente pasiva. Por ejemplo, más de una vez me he encontrado en cualquiera de los papeles de conversaciones como “-¿Qué sabes de Fulanito? -Pues hace un mes que no hablamos, pero ha actualizado su estado de Facebook, así que estará bien.”, o “-¿Has hablado con Nosequién? -No, pero ha puesto en Foursquare que está con Tal y con Cual en Nosedónde.”. Más de una vez y más de dos, y seguro que no soy el único.

“¿Quién podía imaginarse que tanta velocidad sea fruto del desastre de quien quiso todo? ¿Quién podía imaginarse que tanta velocidad nunca evite este desastre de llegar sin disfrutar? […] De repente prefieres sumar, pero hay días que las restas deben mucho más”

Nos hemos acostumbrado a la velocidad y a tenerlo todo. Cantidad frente a calidad. Lo queremos todo y lo queremos ya, incluyendo a nuestras amistades, pareja o lo que sea. Así de rápido y de abundante, sin darnos cuenta de que cuando algo se va al cuerno, duele exactamente igual que antes de que todo esto existiera. Por otra parte, tenemos que darnos cuenta de que toda la prisa que nos damos nosotros es la misma que se están dando los demás a nuestro alrededor… Que quede claro lo siguiente:

“¿Cuál es mi generación? ¿La que vive el compromiso mientras dure la pasión? Y si te andas por las ramas viene otro que es mejor, y si quieres que ser canalla tienes más de una ocasión…”

En fin, que igual puedo haberme pasado con el tono negativo del artículo. No sé hasta qué punto es correcto abrir un blog sobre Social Media y empezar hablando de la cara negativa y malísima de todo. Se pone uno a escribir y se emociona, ha salido así. Que igual se me ha ido la cabeza y no estáis de acuerdo, vaya. Pero eso sí, creo que hay que tener presente que esto está cambiando, y está en nuestras manos adaptarnos y conseguir que funcione. Que no se nos olvide disfrutar del camino, ir despacio, y seguir en contacto con todo igual que antes, eso sí, si la ocasión lo permite, no dudes en ser canalla, que igual alguien corre más y no vaya a ser que te gane. En resumen: ¡Que tengáis cuidaíco!

Si todavía no has escuchado lo nuevo de Pastora, “Un viaje en noria”, lo tienes en Spotify.
Si quieres estar al tanto de lo último de la banda, entérate en Pastora de Lujo, el blog de @MikeStenmarck.

Rubén Vázquez.